Selector Ð periodismo Ð

“Los instrumentos también entran por los ojos”

In historias humanas, vídeos humanos on julio 27, 2010 at 6:11 am

Sólo basta asomarse por su taller y un olor especial, intenso, natural pero con muchos posos, te invade y te transporta a otra época y a otro lugar. El bosque parece vivir en su taller y el tiempo haber retrocedido hasta la Edad Media, hasta el Renacimiento, hasta el Barroco.

Y es que la música de esta época, considerada como música antigua, también suena en nuestras salas y auditorios.

La Edad de Oro de la música española

España estuvo en la vanguardia de la creación musical desde el siglo VII hasta el siglo XVI y el legado que dejó durante todo esos siglos es impresionante tanto a nivel de obras como de instrumentos.

Nombrar  a Cristóbal de Morales, Tomás Luis de Victoria, Antonio de Cabezón,  Diego Pisador, Luis de Narváez, y Juan del Encina, entre otros, es hablar de los compositores de música antigua más reconocidos a nivel mundial. Juglares y trovadores también tuvieron su peso.

Yolanda Sarmiento, musicóloga y profesora de composición, análisis musical y armonía del Conservatorio de León, cree que actualmente se está viviendo una gran preocupación tanto en la interpretación, como en el estudio y recuperación de esta música en España.

Los mayores expertos, investigadores e intérpretes se reúnen en torno al Centro de las Artes Escénicas y Músicas Históricas que tiene su sede en la ciudad de León. Juan Carlos Asensio Palacios, profesor de Musicología de la Escuela Superior de Música de Cataluña y director de Schola Antiqua, lucha porque se interpreten más periodos y repertorios además del Tardo-Renacimiento y el Barroco, los más presentes,  ya que “en Occidente tenemos documentos musicales escritos de manera sistemática a partir de aproximadamente el año 900”.

El valor especial del luthier

La figura del luthier se muestra como pieza clave en el entramado de “música antigua en el siglo XXI” ya que “tiene el enorme valor de ser contributivo a la historia de los instrumentos y a su mejora técnica”, afirma el musicólogo Joaquín Díaz, que posee una de las fundaciones más ricas en instrumentos antiguos de toda España con el fin de difundir el patrimonio legado por la tradición.

Para él “el músico debe consultar con el luthier todos los aspectos de sonido, materiales, etc. y el luthier debe tratar de solucionar los problemas que el músico encuentra de cara a la interpretación”. Si a eso añadimos la complejidad de buscar sonidos de hace siglos, la cosa se complica y la labor del luthier, por consecuencia, también.

Por todo ello, Jesús Reolid vive a caballo entre el presente y el pasado, sumergido en miniaturas y tallas, entre planos de museos de todo el mundo. Busca la recreación más exacta de esos instrumentos del pasado aunque es consciente de que “nunca sabremos si los que se hacen ahora son exactamente como los de aquella época”.

Luis Delgado, intérprete del grupo de música antigua ‘El Cuarteto de Urueña’, ha pasado por su taller buscando algo más “que el instrumento sea fiable, que tenga una afinación lo más estable posible y sea cómodo de tocar” porque reconoce que “es complicado convertir la imagen de una miniatura en un instrumento practicable”.

Más que una cadena trófica

Gran parte de nuestro riquísimo patrimonio musical está aún por conocer, cada día surgen nuevos intérpretes y los festivales de verano esperan en distintos puntos de la geografía española: en Gijón, en Daroca (Zaragoza), en Úbeda y Baeza (Jaén)… Sin embargo, según Juan Carlos Asensio Palacios: “Como siempre, en España vamos con retraso con respecto a Europa y en la música antigua no íbamos a ser una excepción. Se están creando nuevos grupos, algunos de ellos con un buen nivel, pero estamos lejos de lo que se ha logrado en otros lugares. Hace falta tiempo”.

Hay un círculo en todo este ambiente, una espiral sobre la que gira todo. Es un trabajo básico de retroalimentación: la obra, el intérprete, el instrumento, el luthier, el experto, la investigación, la aceptación, el público.

De momento, del taller de Jesús Reolid salen nuevos instrumentos. Estos días trabaja con sus manos en un moraharpa, en un buzuki irlandés y en un nyckelharpa, entre otros. Reconoce que le apasiona su estética antigua porque “los instrumentos también entran por los ojos” y sigue experimentando, obsesionado “hasta el infinito”, con el sonido.

Por Adriano Morán en Lainformación

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: