Selector Ð periodismo Ð

Si vas a Arizona no te olvides la ‘Gringo Mask’

In historias humanas on mayo 13, 2010 at 10:52 am

Llegó la solución para los que quieran pasear por Arizona y no luzcan como el ‘estereotipo’ de ciudadano estadounidense. Se trata de la ‘Gringo Mask’, una máscara de un hombre rubio de ojos azules para pasar ‘inadvertido’ en el estado de John McCain sin que la Policía le detenga o le pida documentos que prueben su estatus legal en Estados Unidos. Su versión femenina también está disponible.

La ‘Gringo Mask’ pretende a partir de la sátira convertirse en un movimiento que ha tomado por asalto las redes sociales. Su página web gringomask.com ha recibido 155.000 visitas en los últimos tres días y al cierre de este informe ya tenía cerca de 1.900 seguidores en Facebook.

Además, según Zubi Nation, el blog del publicista Joe Zubizarreta -creador de la máscara- la Gringo Mask es lo primero que aparece cuando uno escribe la palabra ‘gringo’ en Google.

Zubizarreta critica que “mientras la ciencia, la tecnología y el desarrollo humano avanzan, el pensamiento va en retroceso. Por eso, el día de hoy decidimos ser parte de lo que sucede en Arizona y apoyar a nuestros hermanos hispanos”.

La polémica se ha desatado en las redes sociales donde los que están a favor y en contra dejan sus comentarios y hasta reciben respuesta de los creadores de esta iniciativa. Los comentarios a favor son más numerosos, pero los que están en contra son más provocadores.

Paulie comenta que la palabra ‘Gringo’ y el retrato de los caucásicos en la máscara son racistas y ofensivos. Zubizarreta le responde que “no estamos excluyendo a los caucásicos del diálogo. Simplemente estamos empleando sus rasgos faciales para no ser arrestados. Estamos bromeando, por su puesto”.

En Facebook Byron Jacobs comenta: “¿Burlándose de los gringos mientras les piden trabajo, ciudadanía y respeto? Están cavando su hoyo más profundo. ¡Estúpidos!”. Y firma Byron de Colombia (mitad gringo).

Esta iniciativa que parece jocosa a una primera vista alumbra un tema amplio, profundo y complejo: la ley SB1070 de Arizona. La norma convierte en delincuentes a los inmigrantes indocumentados y permite a la Policía detener a cualquier persona si hay “sospecha razonable” de que es inmigrante ilegal. Los críticos afirman que esto abre la puerta hacia la persecución policial basada en el prejuicio racial.

Pero eso no es todo, también otorga el derecho a la población civil a instar a la policía a realizar controles en caso de sospechar de que alguien sea un inmigrante indocumentado. Se imagina ser un turista, inmigrante legal, estudiante internacional, un profesional con visa de trabajo en Arizona y preguntar algo en un inglés machacado y que una persona lo acuse de ser un ‘presunto’ indocumentado y que le pongan esposas y lo lleven en una patrulla por haber dejado sus documentos en su departamento, hotel o pensión.

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, que promulgó la ley dijo en su momento que “es un arma más para atajar un problema que el Gobierno federal se ha negado resolver”. Pocas horas después el presidente Obama, consideró que dicha ley iba “mal encaminada”. La ley sin duda vulnera los derechos básicos fundamentales.

La doble moral

Las críticas han venido de todos los frentes. No podía faltar el presidente de México-de donde provienen la mayoría de inmigrantes a Arizona- Felipe Calderón, quien dijo que “La ley es oportunista, electoralista e indignante”.

En su momento Calderón dijo que se replantearían las relaciones con Arizona y se redoblarán los esfuerzos consulares por proteger a los mexicanos “ante una ley que abre la puerta al odio y la discriminación“.

“El Gobierno no puede ni quiere permanecer indiferente cuando dichas políticas afectan a los derechos humanos de paisanos que por generaciones han contribuido al desarrollo y la prosperidad de Arizona, que no se entendería sin ellos”, subrayó el presidente mexicano.

Uno puede entender el lado humano de este asunto, pero detrás también hay un lado económico. Las remesas que mandan los mexicanos en Estados Unidos a su país son la segunda fuente de divisas de México después de las exportaciones petroleras. Es decir, los que se fueron del país, son los que lo mantienen en cierta medida. Los envíos entre enero y marzo de 2010 sumaron 4.819 millones de dólares. En el mismo periodo de 2009 ascendieron a 5.475 millones de dólares, de acuerdo con estadísticas divulgadas por el Banco de México. La disminución se debe a la crisis financiera internacional.

Sin embargo, la misma justicia que reclaman los mexicanos con sus compatriotas es la que deberían practicar con los inmigrantes centroamericanos que llegan a su país. Hace unos meses el cineasta mexicano Pedro Ultreras confesó a ELMUNDO.es en una entrevista lo siguiente: “Cuando trabajé en la frontera quedé consternando por el abuso de las autoridades estadounidenses hacia los inmigrantes mexicanos, pero cuando pasé al sur vi que era 40 veces peor en México. Se abusa del inmigrante centroamericano a todos los niveles, autoridades locales, policías y militares. Me dio vergüenza ser mexicano”, dijo Ulteras en esa ocasión.

Ultreras trabajó durante dos años para terminar su documental ‘La Bestia’, que es como los centroamericanos llaman al tren o más específicamente, al sistema de trenes, que usan para llegar a la frontera –de México con Estados Unidos- y que es según él, “una de las travesías más peligrosas que cualquier persona puede hacer.

Por Omar Benel, en elmundo.es

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: