Selector Ð periodismo Ð

Salvemos al superhéroe para salvar al mundo

In historias humanas on mayo 4, 2010 at 10:04 am

“Salva a la cheerleader, salva al mundo” fue la consigna que nos dieron en la célebre serie Héroes de Tim Kring. En este genial tagline se resume no sólo la línea argumental sino la importante clave que enlaza la vida cotidiana con la gran misión, la gran responsabilidad, de todo héroe con superpoderes.

Los héroes que fabricamos en el siglo XXI no llevan máscara ni calzoncillos por encima de los leotardos. Son tú o yo. No vienen de Krypton ni han estado expuestos a una explosión nuclear.

Gente corriente que puede cambiar un mundo en crisis, con un capitalismo deteriorado y un ecosistema inestable, dañado por la acción de la gente corriente. Una familia ordinaria es la protagonista de No ordinary family, la esperadísima serie de televisión que comenzará a emitirse en otoño de 2010. La señora Powell es una científica que es esposa y madre de dos hijos adolescentes, ¿a qué mujer, profesional y con familia, no le vendría mal el poder de la supervelocidad? Pero los Powell, según se sabe por el guión del piloto, pronto entenderán que sus habilidades especiales deben ser usadas, también, para el bien ajeno.

Hoy por hoy “somos menos utópicos culturalmente y nos enseñan desde pequeños a buscar héroes cotidianos, no míticos” explica el psicoterapeuta Luis Muiño. “El mundo euroamericano es, en la actualidad, más realista”, añade.

En Orphans, un dispar grupo de superhéroes viven en un mundo que se parece al nuestro pero que gradualmente se revela como bastante distinto. Se trata de la nueva serie para la BBC, actualmente en producción, creada por Toby Whithouse y Matthew Bouch. Whitehouse y Bouch le han cogido el gusto a las historias heróicas, ellos son los creadores de Being Human.

Quieren ser humanos

Being Human es una serie también para BBC, actualmente en su tercera temporada, cuyos derechos ha comprado SyFy para hacer un remake estadounidense. Tres treintañeros, compañeros de piso, intentan llevar una vida normal pero es complicado ya que uno es un hombre lobo camillero de hospital, otro es un vampiro y la tercera, una fantasma.

“Desde finales del siglo XX se nos forma desde niños para que busquemos un yo ideal que esté bastante cerca de nuestro yo real, no hay más que ver la forma en que los padres hablan con los hijos”, explica Muiño.

En la película Los Increíbles, escrita y dirigida por Brad Bird en 2004, vemos como hay un viaje de ida y vuelta. Aquellos que fueron héroes han colgado ahora la máscara y han podido integrarse en la vida de la típica familia americana. Ahora que se han probado a sí mismos que pueden asimilarse y tener un trabajo como cualquier otro, pueden calzarse las mallas si fuera necesario.

Para el psicoterapeuta, “los superhéroes actuales son, cada vez, más cotidianos. Son gente común que, simplemente, se sale de la normalidad por una característica como poder volar o tener una gran fuerza, pero, en realidad, se parecen bastante a cualquier persona que tenga un don especial para algo. Es decir, se parecen bastante a algo que podemos llegar a ser todos”.

“Los tiempos nos han dado los superhéroes que nos merecemos: carnales, sucios, cínicos, tristes” escribe la investigadora Elisa G. McCausland.

Padres comunes

El dibujante de Marvel Salvador Larroca (X-Men, Iron Man), piensa que los héroes enmascarados de antes y los de la ficción cotidiana de hoy “son lo mismo”, ya que los guionistas que hoy están en series de televisión como Héroes son los mismos guionistas que durante años trabajaron en las factorías de Marvel, DC o Dark Horse.

“Todos los personajes de la ficción televisiva de hoy existían ya porque están basados en personajes que ya existen en Marvel y DC, se les ha humanizado y metido en un universo cotidiano” explica Larroca, que habla de una “puesta al día”.

De esta forma, mucho se habló de las equivalencias entre Héroes y los mutantes de la Patrulla X o Perdidos y Watchmen. Les quitamos el uniforme, la máscara, la identidad secreta y el apodo y así, en lugar de El Ángel, tenemos a Nathan Petrelli.

Jeph Loeb, antes de hacerlo para televisión era guionista de tebeos de superhéroes. Escribió algunos episodios de la serie Smallville y luego se convirtió en guionista y productor en Perdidos, para luego dejarlo y crear Héroes.

La explicación de Larroca se refrenda cuando comprobamos que Brian K. Vaughan, guionista de Perdidos desde la tercera a la quinta temporada, también fue guionista de cómics: X-Men Icons, Ultimate X-Men, Batman o Linterna Verde llevan su firma.

“Cuando era chaval -recuerda Larroca- los héroes llevaban mallas y eso era algo chulo pero cuando lo intentaron hacer en el cine los efectos especiales no eran creíbles, hasta que no han llegado los tiempos modernos no se ha visto que el potencial de los superhéroes no está en el pijama sino en el personaje en sí”.

Héroes en cuero

Antes de esta nueva avalancha de series televisivas, para el dibujante hay un precedente claro: Matrix. Con Neo se mostró “que un tío vestido de calle, con aspecto fardón, también servía, sin necesidad de vestir calzones”.

“Veo en todas partes una necesidad de reconstruir el mito heroico, especialmente desde el mazazo, literal y simbólico, que supuso para Occidente el 11-S”, escribe el crítico Pepo Pérez, dibujante del superhéroe español El Vecino. “Tenemos necesidad de contar mitos que podamos creernos nosotros, personas de 2009, mitos que nos inspiren cambios positivos y sirvan para reconstruir un nuevo espacio simbólico común, adecuado a nuestra sensibilidad actual”, añade.

Cualquier detonante es buena excusa para sacar al héroe que llevamos dentro. En la nueva serie Misfits, de la también cadena británica Channel 4, cinco jóvenes del extrarradio se ven atrapados en una tormenta eléctrica mientras prestan servicio a la comunidad. De golpe, adquieren superpoderes. Una de ellos puede escuchar los pensamientos de los otros -como Matt Parker en Héroes-, otro descubre que puede viajar atrás en el tiempo cuando se arrepiente de algo -como Hiro Nakamura en Héroes o como cuando Supermán vuela invirtiendo el sentido de la rotación de la Tierra-, una chica consigue que la persona que toque su piel sienta una excitación sexual cercana al orgasmo, un chico tímido se vuelve invisible cuando se siente ignorado y uno muy listo está convencido de que tiene un superpoder pero aún no sabe cuál es.

A diferencia de otros héroes por accidente, los adolescentes de Misfits no quieren sus poderes: si ya era bastante difícil su vida en el suburbio, tener que ser diferentes puede hacer la vida aún  más dolorosa.

“Sabemos que hemos jodido la atmósfera y condenado a los adorables osos polares, y ya ni siquiera somos capaces de reunir la energía para sentirnos culpables. ¿En qué creer? El único hombre auténticamente moral, auténticamente bondadoso que queda, ¡es un personaje de comic book inventado! ” (Grant Morrison, 2009).

“¿Qué son estos patios lúgubres que hemos levantado? ¿Qué vidas son éstas que nos tiñen de gris cual mortajas?”, y entendimos que en lo más hondo de nuestras almas todos somos héroes. Al crear dioses, diosas, héroes y heroínas, intentábamos ser como ellos, extender nuestras personalidades a través de la imaginación pura” (Alan Moore, 2004).

Por Elena Cabrera en Lainformación.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: